Miércoles, 03 de enero de 2007
Esta nochevieja, tras cenar como si fuera la última vez (como todos los años y como si fuéramos gilipollas –que lo somos), procedimos a festejar la primera noche del año en el chalé-palacio de Jose Expósito y Fina. Allí estuvimos bebiendo, comiendo (aunque parezca mentira nos entraba más comida), charlando, riendo, bailando y cantando. Lo pasamos estupendamente hasta las seis y pico de la mañana. Nos portamos medio bien ya que nadie cayó a la piscina y, aunque dimos unas cuantas voces chillando en el karaoke que sacó José de su chistera inagotable, Iván no se despertó con lo que se pudo decir que no fuimos demasiado malos. Nos hechamos unos piques de hombres contra mujeres al karaoke y ganamos los “nenes” con diferencia (aunque hubiera por medio manos negras que intentaron boicotear nuestro paseo militar). Como os podeis imaginar en cuanto Víctor vió el micrófono del karaoke fue como enseñarle el cielo a una monja. Lástima de triunfito que se ha perdido Operación Triunfo.
Mientras tanto, estabamos regando casi todas nuestras panzas con Brugal Extraviejo (“que bien entra el jodío pero cómo se sube”) y digo casi todas nuestras panzas porque hay un irreductible miembro (llamado Tito López) que no abandona el whisky ni por asomo y había algunas mujeres que venían con regalo dentro.
Aquí dejo unas cuántas fotos que me ha enviado Jose para que os hagais una idea de lo bien que estuvimos. No pongo todas las que ha mandado ya que son muchas y solamente cuelgo las que salimos en grupo.







Por: Chesco Romero Ciborro | Amigos | Comentarios (1) | Referencias (0)