Martes, 26 de diciembre de 2006
Como todos los años, el día de nochebuena nos reunimos algunos amigos a tomar unas cañitas. Este año, además, se unieron a nosotros mi hermano, Luma, y Elena. Estuvimos en “El Rincón de Cáceres” (más conocido por el Bar de Clara-Antiguo Rucris) y luego, como mandan los cánones, nos fuimos a la Madrila Alta con la intención de entrar en “La Fontana” o en “La Lambretta” (más conocido como “El Pisha”). En ninguno de los dos fue posible entrar debido al maremagnum de personas que habían tenido nuestra misma idea, sólo que unos minutos antes. Decidimos dar una vuelta para ver si podíamos entrar en alguno y vimos que el “Dolce Vita” (antiguo “Pulido”) se podía entrar sin que se te subiera a la chepa mucha gente. Esta es una foto del “Dolce Vita”

Ya habíamos pasado a las copas cuando, de repente, se produjo una pelea que nos pilló por medio. Entre empujones y demás, logramos separarnos de la bulla después de jugarnos la integridad para rescatar todos los abrigos que, en pleno alboroto, habían ido a parar al suelo. Encarna fue la que más peligro corrió pues en el fragor de la batalla se quedó medio enganchada y hubo que rescatarla de las fauces de los malos.
Después, los que quedábamos, decidimos probar suerte en “El Pisha”. Ya no había tanta gente y nos tomamos la espuela. Allí nos encontramos con Paco y Nuria que, también, estaban de jolgorio. Estas son dos fotos de “El Pisha”.


Después de la fiesta nos marchamos a cenar a casa de mis padres. Estuvimos a punto de quedarnos sin merluza debido al estallido de la fuente de duralex pero pudimos rescatar todos los trozos y sólo perdimos en el incidente la salsa que la recubría. De todas formas, como mi madre hace cena para un regimiento, dicha pérdida no habría sido muy sensible.
Al día siguiente, cuando nos despertamos, cogimos caminito y manta para plantarnos en Coria y celebrar la Navidad junto a los padres de Mary Jo y su hermana, Susana. Después de un agradable paseo, en el que algun@s pasaron algo de frío y tras un par de cervezas sin alcohol (por aquello de la conducción), procedimos a dar buena cuenta de la comida y tras lavar el coche (por dentro y fuera) volvimos a Cáceres. Esta foto es del paseo matutino, en ella están Mary Jo y Susana, al fondo se puede ver la Catedral de Coria.
Por: Chesco Romero Ciborro | Mi vida | Comentarios (2) | Referencias (0)